Opinión

La Cámara guevarista

Qué raro es todo esto… Luego de la super interna justicialista –denominada PASO- del domingo 6, los diputados volvieron a clases a ganarse el pan con el sudor de sus lenguas. Como casi todos los martes, de regreso a casa prendo la radio y escucho la sesión de esa Cámara para enterarme en qué anda la buena muchachada. Un ejercicio necesario, lo aseguro.La que dicen escribanía del Ejecutivo (no solo de este, sino de los últimos 20 años) no se caracteriza por debates sustanciosos a la hora de proponer y votar leyes (por caso, 27 años de demora para aprobar la ley de creación del Consejo Económico y Social). De modo que declaraciones, recordatorios y homenajes varios permiten conocer al menos cuál es la formación/orientación ideológico-doctrinaria de cada representante del pueblo salteño. [Me estoy preparando para la del próximo martes, a propósito del 12 de Octubre, que presumo sin desperdicio]. Anoche descubrí que buena parte es guevarista declarada, no diré para mi asombro pues ya nada asombra y además siempre consideré que son contados los de línea argumental homogénea.

Un poder muy vulnerable

La prescripción médica a la señora de Kirchner de un reposo mínimo de 30 días, seguida por la decisión de extraer quirúrgicamente de inmediato el hematoma craneano que parece haber suscitado o empeorado cefaleas, pérdidas de equilibrio, lipotimias y otros achaques que la Presidente viene padeciendo en los últimos meses, se tradujo a la política como un agravamiento de los problemas que viene sufriendo el gobierno para afrontar el período que reste hasta la sucesión presidencial.

Para imaginar lo que vendrá

Ya no hay suspenso sobre el resultado de la elección del 27 de octubre. Los enigmas principales -quién gana, quién pierde- están prácticamente despejados: pierde el gobierno central (que ya ha rendido su principal objetivo original: la búsqueda de condiciones para la re-reelección de la Presidente); el principal triunfador (por la dimensión del escenario en que pelea, por los efectos de su irrupción, por sus perspectivas) es el Frente Renovador bonaerense de Sergio Massa. Quedan como incógnitas algunos detalles: la dimensión de la victoria de Massa (seguro que más de 10 puntos de diferencia, pero ¿cuánto más? Que su ventaja roce los 15 puntos o los supere, como ya sugieren algunos estudios demoscópicos, anticiparía su, de todos modos obvia, proyección como candidato presidencial); la suerte del macrismo en su propio distrito, la ciudad de Buenos Aires (¿resistirá el embate del frente panradical que acaudilla Elisa Carrió?, ¿podrá asegurarse una mayoría cómoda en la Legislatura porteña?, ¿conseguirá extender su influencia extraporteña suficientemente, como para sostener su vocación de candidato presidencial?

El 'beneficio' del agua y de la luz en Salta

En tiempos de campaña electoral no siempre es fácil distinguir entre la información y la propaganda. A los partidos políticos -a las pequeñas sectas, valdría mejor decir- les está permitido mezclar una cosa con la otra. Pero no al gobierno, que si no tiene derecho a hacer campaña electoral, mucho menos derecho tiene a intoxicar la información pública con propaganda proselitista.

La Policía de Salta carece, hasta hoy, de acceso a la base de datos de la Dirección Nacional de Migraciones

Hay determinados progresos que, por tardíos o inexplicables, terminan convirtiéndose en la denuncia de una situación escandalosa que vivíamos, tal vez sin que nos diéramos cuenta.

Leyes en cuarto menguante

El miércoles 25 de septiembre el gobierno expuso simultáneamente dos realidades. Por una parte, demostró que todavía, pese a la mortificación electoral que le infligieron las elecciones primarias y las que le anuncian las encuestas para los comicios de octubre, retiene aptitud para disciplinar su tropa legislativa y hasta para arrear algunos bueyes perdidos. Diputados que eran contabilizados en las filas adversas al gobierno, fueron funcionales a éste. Como en tango de Cadícamo, ese lote de legisladores, “agarró por Corrientes con bandera en flameo… y volvió por Lavalle con la bandera baja”.

Los problemas de Salta y los salteños no alcanzan para los diez mil candidatos

Los candidatos que competirán en las próximas elecciones primarias de Salta -casi 10 000- comienzan a darse cuenta de que la realidad es finita y que, si bien hay muchos problemas colectivos por resolver, todos estos problemas, aun sumados, no alcanzan para cubrir las necesidades proselitistas de todos ellos.

Dinero, tecnología y voto electrónico

Imaginemos por un momento qué ocurriría si un gobierno cualquiera decidiera sustituir totalmente la moneda que los ciudadanos utilizan para sus transacciones por un dinero virtual que requiera el empleo de dispositivos electrónicos para su uso. Imaginemos también que, un año antes de la sustitución total, el mismo gobierno decide lanzar una masiva campaña para enseñar a todos los ciudadanos a utilizar el nuevo dinero y los dispositivos asociados.

Ilusiones en la galaxia panradical

Aunque el panorama que sugieren las encuestas y las previsiones de la mayoría de los analistas parecen coincidir en que la puja por la presidencia que se abrirá apenas se conozcan los resultados electorales de octubre tendrá como protagonistas a figuras del peronismo, en el espacio panradical (UCR, socialistas, diáspora de la Coalición Cívica y fuerzas menores que también pueblan esa galaxia ajena al Justicialismo) se empieza a soñar con una nueva oportunidad.

Al forastero, ni justicia

Entre los llorisqueos federalistas más recurrentes de los salteños se cuenta la histórica queja de que los políticos "nacionales" visitan poco o nada nuestra Provincia y dedican, en general, una escasa atención a nuestros problemas.

A pesar de este resentimiento acomplejado, las figuras nacionales siguen siendo decisivas para darle cierta coherencia a las disputas locales, para reforzar la identidad de ciertas tribus,

¿Están los diputados provinciales de Salta obligados a realizar fiestas para el Día del Niño?

En nuestra Provincia suceden cosas increíbles que muchas veces dejamos pasar porque las consideramos parte de la normalidad reinante. Pero hay ciertas cosas, ciertas «convenciones»  que no se deben dejar pasar.

¿Le pondrá Cristina la banda a su sucesor?

En 1989, algunos meses antes de lo previsto constitucionalmente, el radical Raúl Alfonsín le entregó los atributos del mando presidencial a un político del peronismo, democráticamente elegido: Carlos Menem. Diez años más tarde, al concluir puntualmente su segundo período de gestión, Menem traspasó aquellos atributos al nuevo presidente electo, hombre de la Alianza opositora, Fernando De la Rúa.