Puede que para la droga no, pero para los pescados en mal estado la Policía de Salta tiene un olfato envidiable. Así lo ha puesto de manifiesto el secuestro llevado a cabo la pasada madrugada por agentes de la División Policía Rural y Ambiental de Tartagal en las inmediaciones de la ruta 54, a la altura de Hito Uno. En este punto, en torno a las tres de la madrugada, los agentes advirtieron la circulación de una camioneta ocupada por tres sospechosos. Al darles la voz de alto e inspeccionar el vehículo, los policías descubrieron en el interior de la camioneta un cargamento de 724 sábalos «de distintas dimensiones» (sic), que se encontraban tirados en el piso de la caja, tapados con «una carpa» (una lona de transportista, no un pez de agua dulce de la familia Cyprinidae) con restos de tierra.
Dice la policía que ante esa situación de insalubridad, sumada a la falta de refrigeración del producto (entiéndase los sábalos, no la tierra), se procedió al secuestro de las piezas para su posterior desnaturalización con productos químicos ante la presencia de los propios involucrados, a quienes, además del espectáculo de la reducción química de la pesca, le fueron incoados procedimientos por infracción al artículo 91 del Código Contravencional provincial.